¿Qué debería visitar primero? ¿Fez o Marrakech?” 🤔

Pues mira, Fez queda a 600 km de Marrakech aprox. 

Y ambas tienen aeropuertos propios: Fez-Saïss (FEZ) y Marrakech-Menara (RAK).

Eso significa que puedes empezar tu viaje en cualquiera de los dos. Pero, claro, dependiendo de cuál elijas, tus rutas van a cambiar. ¿Lo bueno? Ambas son 2 de las 4 ciudades imperiales de Marruecos. Así a nivel de cultura, historia, arquitectura y amenidades… tienen MUCHÍSIMO que ofrecer.

¿Cuál te conviene más?

 

En este artículo vas a descubrirlo.

¡Empezamos!

Fez y Marrakech… ¿Cómo es cada una?
¿Qué diferencias tienen?

 

Por un lado a Fez…

Se le conoce como el corazón religioso e intelectual de Marruecos. ¿Pero sabes por qué la llaman así? Porque en el año 789, un emir: Idris I, El Anciano, fundó la ciudad. 

“¿Y quién era ese?” 

El nieto del mismísimo profeta islámico: Mahoma

 

 

Con sólo ese dato, te puedes imaginar la importancia religiosa y cultural que cobró Fez cuando su hijo, Idris II la declaró la capital del país en el año 810.

Y lo fue hasta 1912. 

En Fez está la universidad en funcionamiento más antigua del mundo… la medina más antigua del país (y la zona peatonal sin coches más grande del planeta)…  sus zocos o bazares están divididos por oficio: curtidurías, henna, caldereros… donde puedes ver a los artesanos practicando su oficio tal y como lo hacían sus ancestrosos hace siglos…

También te puedes alojar en riads (antiguos palacios convertidos en hotel) casi tan viejos como Fez. 

En definitiva, está absurdamente cargada de historia. Es más silenciosa, menos comercial, más espiritual y más cruda y “sin adulterar” que Marrakech.

Ir a Fez el-Bali (su casco antiguo) es viajar 1000 años atrás. Algo que contrasta, con sus otras 2 partes, mucho más nuevas: Ville Nouvelle (la ciudad francesa) y su Nueva Medina Fez el-Jdid.

Marrakech, por otro lado:

Se fundo 273 años después de Fez. Y la conocen como la Ciudad Roja por sus muros de adobe construídos con la arcilla de las Montañas del Atlas y la arena del desierto.

Es la antigua capital más conocida de Marruecos y la más visitada.

Si la comparamos con Fez es más cosmopolita, más festiva y mucho más orientada al turismo moderno. Aquí tienes la célebre plaza Jemaa el-Fna, una plaza gigante, llena de gente, donde conviven vendedores que te invitan a regatear y comprar… encantadores de serpientes… artistas callejeros… herbolarios… y puestos de comida que abren desde el amanecer hasta la madrugada para que comas hasta reventar.

 

 

La famosísima plaza Jemaa el-Fna, de noche. Concurrida.

 

Luego, más allá de su casco antiguo, tienes el barrio de Guéliz, con restaurantes de autor, galerías de arte y hoteles de lujo (y de ultralujo). Y también tienes jardines preciosos como los Jardines Majorelle o el Jardín Secreto. Y el antiguo barrio judío: Mellah.

Marrakech mezcla la antigüedad con la modernidad.

 

Y POR TANTO 👇

 

Fez es muy interesante para ti se te gusta la aventura e historia:

Si te gusta entender quién levantó los edificios que ves. Qué pasó en la ciudad ANTES de que la pisaras. Si te gusta la calma, el ver una ciudad paseando, en mayor silencio, contemplando el pasado como si fuera un pájaro dorado sobre tus manos, ve a Fez

Y Marrakech es muy interesante para ti si te gustan los contrastes:

Entrar en el ajetreo y el caos de los regateos y las muchedumbres como si estuvieras en una película de James Bond… para salir hacia la paz de los Jardines Majorelle. Ver la pobreza de algunas zonas de su medina, frente al ultralujo de sus riads de 5 estrellas. Si te sientes más cómodo en una zona deliberadamente turística y llena de pinceladas de distintos colores, Marrakech es una gran opción.

 

 

James Bond en Marrakech

 

¿Qué similitudes tienen?

 

  • Son igual de seguras para el turista. En ambas hay presencia policial constante en zonas turísticas. Pero usa tu sentido común. Si un marroquí te ofrece dar direcciones sin pedirte dinero a cambio y sin que tú se lo hayas pedido, sospecha. 
  • Se puede llegar desde España con vuelos directos en menos de 2 – 2:30 horas. 
  • La mejor época para visitarlas es en marzo – mayo u octubre – noviembre. Porque en julio – agosto las temperaturas superan los 38ºC fácilmente. 
  • El taxi es la forma más fácil de moverse desde las medinas hasta las zonas modernas. Ahora, negocia el precio antes de subir o pide que usen el taxímetro. 
  • Tanto en Fez como en Marrakech el adhan suena 5 veces al día. Desde los minaretes de las mezquitas, los almuedános anuncian el salat (la oración obligatoria islámica) y la ciudad se para para rezar. Esto ocurre al amanecer, mediodía, tarde, atardecer y de noche. Los negocios pisan el freno. Y cuando estás cerca de la Medina, escucharás los cantos de varias mezquitas superponiéndose entre ecos. 

 

 

Taxi delante de la Puerta Azul de Fez (Bab Bou Jeloud):
la entrada a su Antigua Medina, Fez el-Bali

 

¿Puedo visitar ambas o es muy difícil?

Puedes visitar las dos sin mucho problema. 

Si quieres ir directamente de Fez a Marrakech, y quieres ir con un coche de alquiler o tu propio coche… tienes la opción de la autopista de peaje, incluido el by pass de Rabat por la nueva autopista de circunvalación.

 

También tienes la opción de ir en tren.

Lo más común:

 

 

Foto de David Gluber, Wikimedia Commons. Muestra un tren Al-Atlas.

 

Puedes ir de Fez a Marrakech en tren directo y el trayecto dura entre 6:30 y 7 horas dependiendo del tren que elijas y su horario.Hay tres servicios operados por la ONCF (que es el equivalente a Renfe aquí).

Puedes reservar los billetes online y puedes ir en primera o segunda clase. Los billetes cuestan entre 230 y 460 MAD → entre 22€ (segunda clase) y 45€ (primera clase).

 

¿Por qué esta opción es popular?

Primero porque es más barata que ir por carretera.

 

Y segundo porque, aunque la nota de la ONCF no es buena en tripadvisor…

Las vistas ayudan a que el viaje en tren sea memorable. 

A medida que vas saliendo de Fez, desde tu ventana empezarás a ver llanuras y campos abiertos llenos de cereal con pequeños pueblos rurales de fondo y olivos entre medias. Después te adentrarás en una zona árida con rebaños de ovejas y tierras ocres… luego aparecerán las Montañas Atlas nevadas si vas en invierno o primavera… espectaculares… y al final, a lo lejos, verás las murallas rojas de Marrakech brillar.

 

 

Montañas Atlas nevadas, pastos, ovejas y tierras ocres

 

NOTAS: A pesar de las vistas, mucha gente decide subirse al tren de madrugada para pasar la noche en él y llegar a Marrakech durante el día. Algunos logran dormir. Yo no.

La estación de tren está a unos 15 min en taxi desde la Fez el-Bali y te costará unos 20 – 30 dhs → 5 – 7€

En las estaciones de tren en Marruecos no hay consignas así que deberás cargar con tu equipaje lo que, además, puede ser un inconveniente en según que sitios ya que quizá no te dejarán entrar con él a cuestas (para evitar ataques terroristas). Ojo con eso.

También puedes ir en autobús desde Fez a Marrakech: La compañía CTM es la más fiable. El trayecto dura unas 7:30h. Es una alternativa más económica, pero más engorrosa. 

 

Y según dónde empiezo ¿qué rutas podría hacer?

Pues mira, si partes desde Fez te lo marco con una flecha verde…

Estas son las 3 rutas más comunes:

Ruta 1 (la ruta de las Ciudades Imperiales):

Vas a Fez → Mequinez → Rabat → Casablanca y, si quieres, saltas hasta Marrakech.

Con esta ruta exploras las 4 las ciudades imperiales desde el norte hasta el sur sin ir marcha atrás.

 

Inicias en el corazón espiritual y religioso de Marruecos…  saltas a Mequinez que es la ciudad imperial menos visitada y por eso la más auténtica… te mueves hasta Rabat que es la actual capital administrativa del país, muy segura y tranquila… pasas por Casablanca que es el corazón económico del país y una zona costera preciosa sobre todo en el vecindario de La Corniche… 

Y acabas en el corazón latente de Marruecos, Marrakech.

A la gente le gusta mucho esta ruta.

 

 

Casablanca (la única de las ciudades de la ruta que no es una ciudad imperial) y su mezquita más famosa: la Mezquita de Hassan II, alzándose imponente sobre las aguas del Atlántico

Luego tienes la Ruta 2 (Norte azul): 

Fez → Chefchaouen → Tánger.

Inicias tu viaje en Fez, viajas hasta Chefchaouen que es, probablemente, la ciudad más fotogénica de todo Marruecos: la Ciudad Azul… y acabas en Tánger que está a 2 pasos del Estrecho de Gibraltar y es conocida por ser la ciudad más bohemia de Marruecos.

Aquí tienes playas mediterráneas, tienes un amor por la literatura grande, terrazas con vistas al mar… es una buena forma de relajarse al final de viaje. 

 

 

Vista aérea de Chefchaouen. Bonita, pero mucho menos impresionante que una vez dentro 😉

Y la Ruta 3 (la clásica ruta del sur): 

Fez → Merzouga (desierto) → Uarzazate → Marrakech. 

 

 

Esta es la más popular porque entras por Fez y sales por avión desde Marrakech, sin repetir camino. 

Evidentemente, uno de los atractivos más grandes de ir a Marruecos es poder transitar las dunas de Erg Chebbi con los bereberes, descansando con ellos por la noche en sus vivacs. Montando en camello, etc.

Y otro de los atractivos es Uarzazate.

También llamado Ouarzazate.

 

Que tiene a 5 km de ella los estudios cinematográficos más grandes del mundo: Atlas Studios, en los que se han grabado películas como La Momia, Gladiator o incluso capítulos de Juego de Tronos.

Además de otras 100 películas internacionales.

 

Y es normal teniendo en cuenta cómo es la ciudad…
Y cómo son sus alrededores

Incluyendo el popular Ksar de Ait Benhaddou. 

 

Patrimonio de la Humanidad.

Y una de las mayores atracciones de Marruecos.

Desde Marrakech, puedes hacer rutas más al sur y hacia la costa:

 

 

Tienes la Ruta 1 que sería la que te dije antes, pero al revés: 

Marrakech → Aït Benhaddou → Merzouga → Fez.

La Ruta 2 que explora la costa atlántica marroquí: 

Marrakech → Esauira → Agadir → Taghazout → Agadir. 

Empiezas en Marrakech, saltas a Esauira que es una ciudad preciosa, costera, con unas murallas que dan al mar y son Patrimonio de la Humanidad. Saltas hacia Agadir que es un balneario costero con campos de golfs, playas de medialuna, paseos costeros llenos de cafés y hasta con un zoológico lleno de cocodrilos del nilo e iguanas verdes (Crocoparc).

Desde Agadir empiezan muchas rutas de senderismo hacia las tierras volcánicas del Anti-Atlas que es el hogar de muchos pueblos bereberes. Y también mucha gente se desplaza hasta Taghazout un pueblo de pescadores y surfistas.

Como Agadir tiene su propio aeropuerto, puedes volver a España desde allí

Y la Ruta 3 (es explorar el Alto Atlas): 

Marrakech → Toubkal → M’Hamid

Partes desde Marrakech y te surmerges en una ruta hacia Toubkal, que es el pico más alto de las Montañas Atlas y de África del Norte. Te dejo imágenes:

Desde ahí bajas hasta M’Hamid (que significa “llanura de gacelas” en árabe), es una ciudad oasis que sirve como entrada al desierto más grande y salvaje de Marruecos: Erg Chigaga. 

Un desierto mucho más “secreto” que Merzouga

Y es un lugar muy bueno para ver las estrellas desde un campamento de jaimas, porque los cielos están absolutamente despejados.

 

Campamento de jaimas bereber, en el desierto marroquí

 

“Vale, pero es que…”

“Yo voy a viajar sólo porque no le tengo miedo al miedo. ¿Qué me recomiendas?”

 

Fez tiene 9.000 callejuelas en su medida y forman una red mucho más complicada que la Marrakech porque muchas terminan sin salida. La medina de Marrakech tiene un trazado más amplio y los recorridos cercanos a la Plaza Jemaa el-Fna son más sencillos de seguir.

Así que si vas a viajar sólo tienes tres opciones: 1) contratar a un guía en Fez (que lo puedes contratar medio día y seguir el resto por tu cuenta). A fin de cuentas estás tu sólo con el guía. 2) Armarte con un mapa y recorrer su medina sin miedo y si te pierdes, pues te perdiste. O 3) Pasar de Fez e ir a Marrakech.

En Marrakech es más fácil conocer a otros viajeros, hacer excursiones grupales y moverte por la ciudad porque es más turística. También te ofrece oportunidades para salir de noche.

 

“Yo voy a viajar con mis amigos porque soy simpático. ¿Qué me recomiendas?”

 

Pues si vas a Fez es bastante divertido perderte por la medina, reírte por las confusiones al seguir el mapa y vacilar con tu amigo porque no se le da bien regatear. Lo mismo si vas a la Curtiduría Chouara… y te sorprendes por… el aroma.. Cuando vayas lo entenderás. 

 

Si eres más fiestero Marrakech te ofrece más oportunidades de salir por la noche, hay espectáculos de danza y música gwana… bares en terrazas, el lujo de los riads con piscinas, bares con terraza y de diseño… y los jardines escondidos que son muy bonitos.

“Yo quiero romantiqueo. ¿Qué me recomiendas?”

 

En Fez tienes la opción de agarrarte de la mano con tu pareja mientras paseáis por callejuelas en las que sólo cabe una persona, evitando que se pierda… 

Puedes acercarte a Chefchaouen y disfrutar de la pintoresca Ciudad Azul sacando fotos bonitas y fotos graciosas. Puedes disfrutar de un té de menta en algún rincón perdido de la medina mientras te ríes por alguna chorrada con tu pareja. Y recuerdas esa sonrisa, en algún otro momento del día, sin motivo aparente.

Y puedes atravesar las dunas del desierto de Erg Chebbi después de hacer una excursión a Merzouga. Montando en camello por el día y descansando por la noche, con ella, bajo las estrellas. Abrazándola cuando nadie te ve.

En Marrakech tienes paseos en calesa, nadar en alguna piscina privada en un riad, dejándote seducir con el sonido del agua de fondo. Tienes cenas en terrazas con velas… los jardines de Menara, y podéis daros un baño de vapor y un masaje en algún hammam. 

Tú eliges.

 

“Yo quiero hacer un viaje con mis peques para que lo recuerden toda la vida ¿qué me recomiendas?”

 

Pues te recomiendo Jemaa el-Fna en Marrakech. Ahí los niños pueden alucinar con los encantadores de serpientes, con los cuentacuentos, los domadores de monos y adivinos. Además, muchos hoteles y riads son family-friendly. Y tienen menús para los peques y excursiones organizadas con camellos y hacia parques naturales.


Luego Fez, es más adulto. Como su medina es intrincada, puede ser más agobiante para ti ir con el peque. Y mucho de lo bello de la ciudad se aprecia contemplándola. Parándote a observar la artesanía, las obras arquitectónicas, la historia que hay detrás. Para los niños eso es menos espectacular. Y una paliza. Por eso, no es tan recomendable.

“Y yo quiero ir en grupo con gente nueva. Para vivir una experiencia que me acelere el corazón, que me saque de mi cabeza y que deje abandonar al estrés en algún baúl perdido de casa. Quiero vibrar, reencontrarme, conectar con mi niño interior. Si es así… si no quiero simplemente sacar fotos o irme de turisteo al uso… ¿qué me recomiendas?”

Te recomiendo Desafío Zero.

Por esto:

 

 

Por esto:

 

 

Y por esto:

 

 

Ninguna de las personas que ves se conocía hasta unos días antes

 

Porque hay gente que viaja para sacarse fotos y para freirse el cerebro con estímulos

Y hay otras personas que disfrutamos de mirar el horizonte entre las dunas 👇

De imaginar historias de otros tiempos…

Tomando té de menta con un artesano mientras nos cuenta anécdotas de su juventud.

Mientras apretamos el té con nuestras dos manos. Notando su calor. Su sabor.

A veces hace falta paz.

Y sentir

Y tomar la vida como lo que es. Como algo más que las preocupaciones. Algo más que mirar la pantalla de un móvil, un ordenador o una televisión varias horas al día.

Y para esa gente que está cansada…

Que siente que su vida es monótona…

Que siente que ahora no es un buen momento…

Organizamos expediciones que van más allá de un viaje “para ver” y se transforman en un viaje para CRECER. Para despertar tu YO

Fíjate que:

  1. Nuestros viajes tienen itinerarios secretos. Sólo los descubres cuando pones tu pie en el país que quieres visitar. Y día a día, se te va contando. ¿Por qué? Porque un viaje sabe mucho mejor, cuando cada día es una sorpresa. Una aventura. Y así se saborea en el presente. Así te vas a la cama pensando: “y si el día ha sido una pasada hoy… ¿qué vendrá mañana?”

    Y te sube la emoción como magma en un volcán.

 

  • Todos los viajes son liderados por una persona que sabe hacer piña. Que se conoce el país de cabo a rabo, porque lo ha visitado en múltiples ocasiones y tiene contactos locales. Y que sabe crear momentos de introspección y de superación. Como por ejemplo, nuestras líderes de Marruecos: Karola o Ania.

 

 

  • Para ir a uno de nuestros viajes, primero tienes que ser admitido en él. Tienes una videollamada para saber si el viaje y el concepto encaja contigo… y si lo hace… te puedes unir. ¿Con quién? Con otros que han sido admitidos. Por sus energías, por sus ganas, por tener la mentalidad de que quieren salir y ver el mundo y superarse y crecer. Y hacerlo con una sonrisa. Porque la vida es demasiado corta como para seguir arrugando nuestra cara.

 

 

  • Y todos los viajes mezclan conocer el destino, con crecimiento personal. Por eso hay retos y desafíos que irán apareciendo a lo largo del viaje. Y que tendrás que superar en equipo, quizás ayudándote de la gente local incluso… para salir victoriosa. Y eso… es: 1) más divertido de lo que crees. 2) te hace conocer el destino y la cultura como pocas otras cosas pueden hacerlo.

 

¿El resultado? Cuando terminas el viaje…

Conoces el verdadero país que visitas. Marruecos en este caso.

Y además, te das cuenta de que Marruecos sólo ha sido una excusa para conocerte más a ti misma y volver del viaje con el whatsapp de nuevos amigos que ni creías que existían.

 

 

Nuestros viazeros, unidos. Unidos de verdad

Gente que te entiende.

Gente que conecta.

Gente que sueña.

Y te deja soñar.

Desafío Zero es para que te encuentres con ellos.

Si te interesa mirar de qué van nuestros viajes a Marruecos, pulsa aquí.

Empiezan en Fez y el resto, es un secreto 😉

PD: Mira el vídeo. Te gustará.

Aday Lorenzo:

Redactor. Escribo porque escribir es divertido. Y porque me da de comer. Tengo un moreno autóctono de las Islas Canarias porque tengo la suerte de haber nacido en Tenerife. (Un saludo a los canarios que me lean). Viajar es bonito y une a la gente. Ayudar a que más gente viaje es algo que me alegra poder decir que hago. No hay más.

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